Cada segundo,
cada momento se convierte en pensamientos
y oraciones hacia ti.
El verte llegar con bien,
es el alivio de mi incertidumbre.

¿Donde estarás en este momento?.

Y es cuando puedo decir “Estoy Bien”.

Y al viajar en esta gentil lluvia,
que toca suavemente sobre nuestras cabezas,
no existe mejor imagen,
ni mejor inspiración que verte sonreír,
por que así siento como arde el ángel que vive dentro.