Y las palabras nacieron a partir de tu llamada.
Y así comienzan tus enseñanzas y los descubrimientos, arropados con con tu tersa piel y concedidos con tus suaves manos que se mantienen en mi.
Tus palabras son símbolos que me provocan, lanzan el reto,  de mantener [de nuevo] mis manos sobre tu espalda.
Tus palabras, dulces advertencias de un futuro incierto. Pero ¿Y tus manos?, ¿Y tu cuello?.

[No te preocupes, solo es un sueño]
[Se escapó del baúl de los recuerdos perdidos]
[Mi sueño se ha ido, de nuevo]
Ahora tu te vas, y todos los momentos se quedan contigo.
Con impactos estelares y con rupturas continuas de nuestras visiones.
Volverás, y no estaré.